TRUCOS PARA COMBATIR LA CELULITIS

Durante mucho tiempo he probado distintos métodos para combatir la celulitis y esa piel de naranja que tan poco nos gusta cuando llega el verano.

Lo he intentado con cremas, con aparatos sofisticados y un largo etcétera pero, aunque los resultados sean buenos al principio, desgraciadamente no se sustentan en el tiempo.

A menudo hemos escuchado que la celulitis no se quita. Por mi propia experiencia os digo: no en su totalidad, pero sí un porcentaje tan alto que es claramente visible, y lo suficientemente bueno para que estéis satisfechas. Claro que esto no es fácil, ya que los milagros no existen. Vais a tener que hacer algún sacrificio de vuestra parte, pero merece la pena no solo por la propia celulitis sino también por vuestra salud, que es lo más importante.

ALIMENTACIÓN, LA PIEZA CLAVE

Lo primero es hablar un poco sobre alimentación, no os cansaré mucho. Ya lo hemos leído todo sobre la importancia de una alimentación rica en verduras (lo menos cocinadas posible) y frutas frescas de temporada, así como una ingesta de legumbres mínima de tres veces a la semana y de semillas, por su importancia en ácidos grasos, omegas, etc. Y aquí me gustaría detenerme: por favor, no dejéis de ingerir grasas cuando estéis a dieta. Os preguntareis por qué; muy fácil: las grasas buenas son las mejores gestoras de las grasas malas.

Tomaremos grasas vitales y necesarias para nuestro organismo, tales como aceite de oliva, aceite de sésamo o frutos secos (unos 50 gr al día). Yo nunca las tomaba en mis dietas porque pensaba que eran muy calóricas; sin embargo, me ayudaron a adelgazar. Por supuesto, evitaremos las grasas malas, que ya sabéis cuáles son: alimentos fritos, procesados, etc.

Tomaremos entrantes enzimáticos media hora antes de comer para ayudar a hacer bien la digestión y encender el botón en el proceso digestivo. Algunos de estos entrantes pueden ser una rodaja de piña, un vasito de Kombucha, una manzana, etc.
¡Cualquier
alimento rico en enzimas nos vale!
Otra cosa que aprendí cuando estudiaba nutrición y que practico a diario desde hace años es una pauta de ayunas, la cual voy cambiando dependiendo de la época del año o de la necesidad que quiera cubrir. Un buen ejemplo es el zumo de medio limón en un vaso de agua templada, recién levantada y unos quince minutos como mínimo antes de desayunar, en invierno.

SAL DEL HIMALAYA CONTRA LA CELULITIS

Pero hoy os quiero hablar de la pauta de ayunas que más me ha sorprendido, que es la sal rosa del Himalaya. Esta pauta la empiezo a hacer en febrero o marzo, ya que se tarda unos 3 o 4 meses en poder ver el resultado. ¡No os desesperéis, funciona! Además, la podéis repetir las veces al año que lo necesitéis. Es sencilla y rápida, pero tenéis que ser muy constantes y hacerlo todos los días sin falta.

El primer paso es ionizar el agua. Seguro que has oído hablar del agua alcalina y los beneficios que tiene para la salud. Este líquido tiene un pH más alto, es decir, es menos ácida, con lo que ayuda a regular el pH del organismo, mejora la salud digestiva, reduce los efectos de los radicales libres, impide la retención de líquidos y elimina toxinas.

Hay que poner a hervir agua en una cacerola y dejarla a fuego bajito unos diez minutos.  Aunque algunos recomiendan beberla caliente lo cierto es que, cuando se enfría, el nivel de pH (que puede alcanzar hasta 8.4) no disminuye.

Se recomienda guardar el líquido en un recipiente de vidrio bien cerrado. Como se crea un efecto burbujeante en el proceso, el agua también se ioniza.

Cuando el agua esté templada añadís las cucharadas necesarias de sal rosa del Himalaya (aseguraros de que sea pura) en el recipiente de vidrio hasta saturar el agua de moléculas de sal. Ese momento se da cuando, por mucho que remováis el agua, la sal no se disuelve y queda un poso de sal. En ese momento no añadís más sal.

EVITAR LA RETENCIÓN DE LÍQUIDOS

Cada día, recién levantadas, cogéis una cucharadita de café del tarro de cristal con el agua alcalina y la sal del Himalaya, la añadís a un vaso de agua mineral que no esté fría, os lo bebéis, ¡y ya está! No sabe salado, si es lo que os estáis preguntando.

Os ayudará en el proceso de eliminación de toxinas, así como para evitar la retención de líquidos, que es en su mayoría lo que nos provoca esa maldita celulitis.

También ayuda en los procesos de desmineralización que tanto daño nos hace y que un gran porcentaje de la población padece.

Regenera la bioconductividad del cuerpo, las células estarán sincronizadas y nos ayudará en enfermedades de carácter regenerativo, fatiga crónica, etc.

Como veis no se trata de tener un aspecto genial, sino de cuidar el cuerpo a nivel macro. Aunque la cantidad de agua salada que tomáis es muy pequeña, es suficiente para que el organismo  trabaje con un resultado óptimo. 

¡Ah! No os olvidéis de hacer ejercicio… y si tenéis oportunidad, un masaje en la zona a tratar también ayuda.

Si ya habéis probado esta cura os invito a compartir vuestra experiencia.

Susana Armero – Ceo Plant Secret Spain –